“2 francos, 40 pesetas”, la segunda parte de “Un franco, 14 pesetas”, inicia su rodaje el 20 de Agosto en Suiza.//

 

Carlos Iglesias vuelve a ser guionista, director y actor protagonista en “2 francos, 40 pesetas”, 6 años después de haber estrenado la primera parte, por la que recibió una nominación al Goya como mejor director novel. En estos años ha dirigido y protagonizado la película “Ispansi” y ha actuado en “Los muertos no se tocan, nene” y “La venta del paraíso”.

Tras el éxito cinematográfico y de audiencia de “Un franco, 14 pesetas”, exhibida en más de 45 países y vista por más de 10 millones de espectadores durante su programación en TVE y después de cosechar buenas críticas y varios premios internacionales, “ 2 francos, 40 pesetas retoma la historia de Martín y Marcos, los dos amigos que emigraron a Suiza en los años 60, que se reencuentran en esta película tras 6 años sin verse con motivo del bautizo del segundo hijo de Marcos.

Los cantones de St. Gallen y Appenzell, la hermosa zona montañosa al este de Suiza vuelve a ser escenario de “¿Cómo está el Franco?”. La película continuará su rodaje en Septiembre en España.

Los principales actores: Carlos Iglesias, Javier Gutiérrez, Nieve de Medina e Isabel Blanco repiten papel y se unirán a nuevas y refrescantes caras de la prometedora nueva generación de actores españoles.

SINOPSIS :

El bautizo del segundo hijo de Marcos, reúne en Suiza a los dos amigos después de seis años de separación. El reencuentro con Hanna revive en Martín la llama del deseo.

Su hijo, Pablo, también encuentra satisfacciones en una comuna hippie en las cercanías del pueblo donde se crió. Todo se precipita irremediablemente hacia el día de la ceremonia; madres que llegan desde España de improviso, hijos que se presentan con sus novias suizas, curas que cantan flamenco, banquero español que intenta evadir dinero en Zürich. La cotidiana y pacífica armonía del pequeño pueblo suizo peligra ante la nueva invasión de españoles.

NOTAS DEL DIRECTOR: Carlos Iglesias

Desde el estreno exitoso de “Un Franco, 14 pesetas” película que narra la emigración de mi familia y la mía propia a Suiza en los años sesenta, me han estado pidiendo, espectadores de distintos países, una segunda parte que contara la evolución de esas vidas tras su desencuentro con su propio país.

Creo que seis años es la medida perfecta, en la ficción y en la realidad, para tener perspectiva y capacidad de análisis sobre la evolución de los personajes y sus circunstancias.

Para mi tercer largometraje, después de la tragicomedia de “Un Franco…” y el drama de “ISPANSI” tenía claro que quería hincarle el diente a la comedia pura y dura, pero no gruesa ni grosera, sino más bien dentro de ese estilo que, durante mucho tiempo, más y mejor nos ha representado, algo que tuviera la gracia, la frescura, el casticismo de nuestro mejor neorrealismo o las comedias de Azcona, observador detallista de ese mundo tan característico y tan nuestro. Todo esto, más algo que ellos no tuvieron y que a mí me sobra, la comparación en clave de humor de dos mundos, dos mentalidades, dos culturas absolutamente distintas como fueron y siguen siendo la suiza y la española.

El conocimiento profundo de las dos, y el cariño sincero que por las dos siento, me sitúan en una posición privilegiada para contar con nostalgia, admiración y análisis crítico, como fuimos nosotros, como eran ellos, y de que manera al cabo del tiempo, hemos llegado a entender que nos complementábamos, casi, perfectamente.

Para aquellos que no conozcan la primera, la película tendrá valor en si misma, sin necesidad de la anterior, encontrando una perfecta lógica narrativa en cada una de las situaciones que se narran.

Para aquellos que además conozcan ya a los personajes por haber visto la anterior, tendrán la posibilidad de saborear con especial gusto y deleite los conflictos y situaciones que se muestran en ella.

Hay que decir, aunque esta afirmación sorprenda a muchos, que gran parte de lo que en ella se cuenta, fue verdad, le ocurrió a gente que todavía vive, y por los que el autor siente un especial cariño.

Que la disfrutéis lo mismo que yo escribiéndola.

Carlos Iglesias

 



<< noticia anterior
siguiente noticia >>